
Carrera que discurre en el entorno de Artxanda cuyo recorrido es 50% por asfalto y 50% por montaña (caminos y senderos). Busca poner en valor y reivindicar Artxanda como un espacio lúdico-deportivo y pulmçon de Bilbao, así como redescubrir el trazado de montaña de la Vía Vieja de Lezama, línea del tren que unía el Txorierri con Bilbao y que se abandonó a principios del siglo XX.